Parálisis por Análisis

Publicado en por Innovative Marketing

Actualmente vivimos en un entorno altamente competitivo lo cual exige que las empresas cuenten con información veraz, oportuna y confiable que las apoyen en la toma de decisiones. De esta manera gozaran de las herramientas necesarias para destacar exitosamente en su entorno independientemente de la industria en la que trabajen.  Sin embargo hay un peligro enorme con el que se enfrentan aquellas empresas que, en su afán por reducir la incertidumbre al máximo, reúnen una cantidad excesiva de datos. Esta problemática radica en que no solo se alejan de las respuestas que originalmente buscaban sino que comienzan a dudar de otras decisiones que ya se habían tomado acertadamente con rapidez  y confianza. En ocasiones se van acumulando una gran cantidad de datos por el simple hecho de que son fáciles de obtener y se solicitan métricas innecesarias que promueven malos entendidos y pésimas decisiones.

Llegar a los extremos por lo general implica grandes complicaciones. Aquel tomador de decisiones que no cuente con información suficiente tendrá que apoyarse en su sentido común, habilidad personal y experiencia y los riesgos siempre serán elevados. Por otra parte aquel que cuente con demasiados elementos informativos, aparentemente a su favor, pasara por un proceso de mayor dramatismo.  Los recursos  económicos invertidos seguramente habrán sido altos sin mencionar el tiempo perdido y en ciertos casos la fuerte presión adicional que implica equivocarse con tanta información. Es importante para cualquiera que se encuentre en dicha situación no enfocarse en todo aquello que se aleje del objetivo establecido inicialmente. No es necesario llenar el escritorio de papeles con cálculos precisos de temas complementarios e irrelevantes cuando a veces un breve resumen ejecutivo puede dar una visión más cercana de lo esencial.

Por lo general el problema es producto de un equipo de trabajo incapaz de llevar a cabo una decisión importante. Es muy común encontrarnos con personas que les cueste trabajo decidir y enfrentarse con grandes responsabilidades. Es mucho más sencillo convencerse a sí mismos que hay más información que analizar y métricas que considerar antes de dar “el gran paso”. De esta forma retardan al máximo la decisión derrochando recursos de la empresa y demostrando un grave problema de inmadurez.

Es un hecho irrefutable que no se puede erradicar por completo el riesgo. Siempre nos encontraremos que hay más información que pedir y analizar. Sin embargo debemos de estar conscientes de que no es suficiente tomar la mejor decisión sino que también es necesario hacerlo rápido. De no ser así la competencia pronto nos dejara sin temas en qué decidir mientras nos reponemos de un grave caso de parálisis por análisis.

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